La historia escrita



La historia escrita

La fascinación por la historia es un legado de mi tio Rafael Herrera Restrepo, que cuando niño me contaba sus narraciones fantásticas del período de la violencia en Colombia (1945) me hablaba de Jorge Elicer Gaitán y su elocuencia en plaza pública, de lo que pudo haber sido el país si este personaje hubiese sido presidente; ese fervor con el cual mi tío contaba esas historias y declamaba sus discursos; esa pasión de Rafael me hizo pensar en mi años de adultez el enorme fracaso que somos, y no simplemente por su asesinato, sino que como dice George Santayana:  “el que no conoce su historia esta destinada a repetirla” .